jueves, 29 de marzo de 2012

Bitácora n° 1 (lunes 12 de marzo de 2012)

Al comienzo de nuestra primera clase nos presentamos frente a nuestros compañeros y a la profesora. Cada uno contó el por qué decidió estudiar pedagogía, y cuál era nuestro acercamiento frente al arte, y en particular a la música.
Luego hicimos una actividad lúdica, la cual se relacionaba con la audición y ejecución de sonidos propios.

Reflexión: Lo que aprendí de esta clase es que yo, como mis demás compañeros, podemos desarrollar y agudizar aún más nuestra capacidad de sensibilización con los sonidos que nos rodean. Teniendo en cuenta, que para que se produzca una buena comunicación ambas partes deben estar muy concentradas en el qué se dice y cómo se responde.

2 comentarios:

  1. ¿De qué manera crees que ese aprendizaje puede contribuir al trabajo en el aula? Me encantaría ver tus reflexiones orientándose hacia ese tema...

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  2. Estimada Ange

    Considero que ese aprendizaje, me ayudaría en el aula ya que como futuro profesor sé que debo estar trabajando, al máximo, con todos mis sentidos. En particular, el escuchar lo que los niños están diciendo o haciendo es crucial en una sala, porque es una forma clara de saber cómo está desarrollandose la clase.

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