jueves, 17 de mayo de 2012
Ruidos Imaginarios
Juan tenía 8 años. Era el único hijo de una familia bastante con bastantes comodidades. En el día, jugaba en su gran patio junto a un sinfín de juguetes que le pertenecían. Y por la noche, ya agotado por los extenuantes días de juegos se iba a dormir. Cada noche, su mamá le iba a contar un cuento, o le cantaba una canción para que Juan se quede dormido, ya que era un niño muy miedoso: aborrecía las arañas, la oscuridad, los ruidos extraños, etc, etc, etc. Este día, su mamá, subió al segundo piso, golpeó la puerta y entró al dormitorio. Le cantó su canción de buenas noches:
Cada noche es larga, ay sí, que sí
Pero todos duermen para descansar
Los niños pequeños sueñan con juguetes
Los papás se alistan para trabajar
Así pasa la noche con sus largas horas
Ahora viene el día, hay que despertar
Lamentablemente, Juan, no puedo quedarse dormido. Entonces, comenzó a sentir el miedo a la soledad, de la oscuridad, esos ruidos extraños. Comenzó a gritar, llamaba a su mamá, pero ella no llegaba. Seguía escuchando los mismos ruidos que más lo atemorizaban, cuando de pronto, la mamá llegó corriendo al dormitorio de Juan. Éste, le contó lo que sucedía. La madre tuvo que quedarse toda la noche para que el pequeño se quede dormido. Le dijo que muchas veces, los niños escuchan ruidos extraños, pero que son producto de su imaginación.
miércoles, 16 de mayo de 2012
Bitácora n° 9: lunes 14 de Mayo de 2012
En esta clase, la profesora nos explicó meticulosamente las teclas que componen un teclado. Lo más general que se guardan en ellas, como lo son: las notas que llevan (do, re, mi, fa...) los sostenidos, los bemol, etc. También, vimos sus respectivas deficiniciones para tenerlas de registro en nuestros cuadernos. Finalizando el primer bloque, vimos tres parámetros de la altura que se relacionaban directamente con este ejemplo del teclado.
En la segunda parte de la sesión, cada uno debió presentar (nuevamente el cuento) pero esta vez fue diferente, porque tuvimos que damatrizarlo. Además, incluir una canción inventada, o bien, cambiada la letra de una ya conocida.
Como reflexión personal puedo decir que, se va observando un avance positivo en cuanto a los trabajos individuales. De hecho, la profesora destacó eso. Ha ido subiendo el nivel, y eso es bueno, porque nos exigimos a nosotros mismos y como futuros docentes eso es una buena forma de ser exitosos en un futuro.
martes, 8 de mayo de 2012
Bitácora n° 7: lunes 7 de Mayo de 2012
Esta clase comenzó de forma diferente. Ya que la tarea que la profesora nos dio fue revisada, y presentada, en el primer bloque. Cada estudiante debió dar a conocer el instrumento musical que creó, más conocido como "idiofono" Aquí, pude apreciar una gran gama de materiales trabajados. Desde elementos reciclados (tarros, plumavic, lanas, etc) hasta elementos más artificiales (llaves, tornillos, etc) Luego, tuvimos que presentar nuestro cuento, que óbligatoriamente debía involucrar a nuestro idiófono.
Finalmente, trabajamos como de costumbre, con una canción que no estaba en el cancionero. Por eso, la profesora nos entregó un par de ojas. "Tengo un relojito" ese es el nombre que llevaba el tema trabajado.
Como conclusión, puedo rescatar la grandeza de este trabajo. En qué sentido: primero, porque nos permite crear, es decir, echar a volar nuestra imaginación para poder crear el instrumento. En segundo lugar, nos hace vivir más de cerca el proceso musical; desde su cración hasta su puesta en marcha. En tercer lugar, nos sirve para ir descubriendo facetas nuevas, o que pueden ser aún más pulidas, en cuanto a la motricidad fina. En general,
fue una clase estupenda. Nos aprendimos a conocer desde otra perspectiva: una más sensible.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


