martes, 8 de mayo de 2012

Bitácora n° 7: lunes 7 de Mayo de 2012

Esta clase comenzó de forma diferente. Ya que la tarea que la profesora nos dio fue revisada, y presentada, en el primer bloque. Cada estudiante debió dar a conocer el instrumento musical que creó, más conocido como "idiofono" Aquí, pude apreciar una gran gama de materiales trabajados. Desde elementos reciclados (tarros, plumavic, lanas, etc) hasta elementos más artificiales (llaves, tornillos, etc) Luego, tuvimos que presentar nuestro cuento, que óbligatoriamente debía involucrar a nuestro idiófono. Finalmente, trabajamos como de costumbre, con una canción que no estaba en el cancionero. Por eso, la profesora nos entregó un par de ojas. "Tengo un relojito" ese es el nombre que llevaba el tema trabajado. Como conclusión, puedo rescatar la grandeza de este trabajo. En qué sentido: primero, porque nos permite crear, es decir, echar a volar nuestra imaginación para poder crear el instrumento. En segundo lugar, nos hace vivir más de cerca el proceso musical; desde su cración hasta su puesta en marcha. En tercer lugar, nos sirve para ir descubriendo facetas nuevas, o que pueden ser aún más pulidas, en cuanto a la motricidad fina. En general,
fue una clase estupenda. Nos aprendimos a conocer desde otra perspectiva: una más sensible.

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